Estoy dentro.
Dentro del laberinto , sin bowie, sin goblins, pero conmigo.
Pasillos infinitos, puertas y más puertas, arbustos espesos y espinas que arañan mi fina piel desgastada por el frío aire de este invierno que no acaba.
Dulces demonios que me invitan a beber licor envenenado de mentiras y soberbia... sólo un trago más y prometo que no volveré a caer .
Criaturas de cara angelical que llenan mi pelo de flores y lanzan serpentinas de color a mi paso , risas que me envuelven y hacen ensordecer.
Quien puede resistirse a vivir en un mundo lleno de unicornios y libelulas?
Y despertar y ver que aquel laberinto de colores se ha vuelto gris, que la hierba ahora es cemento, que aquellos duendes no son más que estatuas de piedra caliza y que el silencio te hace estallar los tímpanos...
Intentar abrir puertas al azar y darte cuenta que todas necesitan una llave maestra imposible de encontrar..
Pies que sangran de andar ,, voz desgastada de llamarte, ojos sin lágrimas de mirarte, manos vacías de abrazarte.
Estoy dentro, dentro del laberinto. Un día más. Con la esperanza de que esta noche cuando cierre los ojos de nuevo la fantasía de mi mundo inventado me vuelva a invitar a probar todas esas mentiras con forma de corazón.

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